Quiero un poco de café

Nota: Texto totalmente personal y sin mucha elaboración. No se perderan de nada si deciden omitirlo.

Desde pequeño he tenido un héroe. Siempre supe que aquellos con capa y capaces de volar no existían, así que nunca me preocupe por la apariencia de mi héroe. Solía preguntar por él y recibía historias cautivadoras, cada palabra que llegaba a mis oídos ayudaba a fomentar y hacer creer la imágen del héroe. Mi héroe.

Los años pasaron y con ellos se acumularon los errores de mi héroe. Sin embargo, no había problema alguno, desde pequeño entendía que mi héroe era humano, sabía que los humanos cometen errores, pero los héroes son capaces de afrontarlos y enmendarlos. Mi héroe seguía siendo mi héroe.

Mientras mi mente se inquietaba, el entendimiento me presentaba argumentos que de pequeño no comprendía; En los momentos de oscuridad intenté buscar a mi héroe; Me sentía solitario y confundido, no conocía a la persona que veía en el espejo y el mundo perdía sentido ante mis ojos. Necesitaba a mi héroe.

Necesitaba sus palabras, su consejo, tal vez una sonrisa, no pedía mucho, solo quería ver a mi héroe. Cuando el mundo decidió que ya era lo suficientemente grande para recibir golpes más fuertes, no tuve tiempo de reaccionar, de acostumbrarme. Cuando mi corazón decidió partirse en dos grandes pedazos, la primera de muchas veces, no estaba preparado. Cuando me abandonaron mis amigos, cuando necesitaba de un abrigo, el frío me sorprendió desprevenido. A pesar de todo, tenía a mi héroe, al menos su recuerdo.

Entonces, mientras mi corazón se endurecía y me alejaba de las personas, mientras mis escritos reflejaban un alma oscuro y peligrosa, mientras mi rostro disimulaba las lagrimas que mi corazón derramaba y la razón combatía a la pasión, para aplacarla, intenté recordar a mi héroe. No recordaba las razones que le habían dado su lugar.

No pudé recordar la inspiración que me causaba, la admiración que sentía. Mi héroe se perdía en un mar de recuerdos insensatos e intrascendentes.

Ahora, mientras escribo estas palabras tontas, comprendo que mi héroe nunca estuvo a mi lado, recuerdo que nunca me dió razones para admirarlo y, aún así, todavía lo hago. A pesar de que su rostro solo es reconocible entre viejas fotografías y sus palabras suenan distantes en mi mente, desearía que estuviera aquí. Entiendo que estaba equivocado, mi héroe no hubiese podido ayudarme con mis problemas, ya no lo quiero para eso. No quiero juzgarlo por sus errores, no me corresponde y, para ser honestos, he cometido una cantidad suficiente de ellos para opacar a los de aquel héroe.

La verdad, no necesito pruebas de admiración o grandes consejos, no necesito palmadas en la espalda o abrazos prologandos, tampoco quiero una mirada a los ojos o una sonrisa. Hoy, por encima de todo, quisiera saber donde está mi héroe…

[Jkrincon Out]

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Un comentario el “Quiero un poco de café

  1. muchas veces el heroe no es mas que uno mismo, hay que considerar que nuestra sombra es la mejor amiga, nunca se irá, y siempre nos escuchará, por que ella no es mas que un yo que espera callado en la oscuridad xD
    esta bno el escrito rinconsito.. hablamos parce
    chaop

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