¿Monte adentro hay salamandras?
noviembre 27th, 2009 § Dejar un comentario
Por Jkrincon

La guerra interna colombiana es brutal. Ha sido brutal desde sus modestos inicios hace ya muchos años (¿será que la guerra superará la expectativa de vida de un colombiano promedio?) y actualmente se ha recrudecido gracias a la mano firme del presidente Uribe (o de los colombianos, o de las mayorías, o como prefieran ustedes generalizar, yo ya me cansé de las distinciones que nos polarizan).
Es redundante decir que estamos hastiados, que queremos la paz. Hemos marchado, hemos armado campañas, elegimos a un presidente (sí, yo era uribista, lo confieso) cuya promesa más fuerte era liberarnos -a las malas- de ese tumor que no nos ha dejado ser país.
Ahora, lo que me parece muy curioso es que, a medida que pasan los años, nuestras ansías de sangre crecen: estamos convencidos de que este conflicto se acabará militarmente (idea reforzada por el humillante fracaso del proceso de paz de Pastrana). Pero, como decía Nietzche ,“Las convicciones son más peligrosos enemigos de la verdad que las mentiras”.
No voy a dar más vueltas, lo que quiero decir se resume en un viejo y popular adagio: el que a hierro mata, a hierro muere.
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noviembre 16th, 2009 § Dejar un comentario
Sueño las fantasías que sólo ciertas sonrisas comprenden, suspiro esos momentos que mi mente recrea con ilusión, canto las canciones que defienden mi causa y juegan con la poca esperanza del pesimista…escribo, escribo porque es lo único que tengo de ti: mis palabras describiéndote.
¡Un brindis en honor a los traidores!
noviembre 14th, 2009 § Dejar un comentario
Lo poco que tiene por decir Jkrincon

¿Cuanto cuesta una lágrima? ¿cuantas putas lágrimas compran un arma? ¿cuantas lágrimas compran misericordia? ¿qué tan alto debe ser el llanto para que sea un zumbido en la oreja de quienes toman las decisiones? ¿cuantos muertos se necesitan para que se agoten los cementerios?
¿Cuanto cuesta, hoy en día, un granito de sentido común? Y, ya que estamos en la onda de preguntas ingenuas: ¿cuanto poder tiene mi voto?
¡Un brindis en honor a los traidores! ¡Un brindis por los cabrones! ¡Un brindis por Uribe! ¡Un brindis por Chávez! ¡Un brindis por las instituciones! ¡Un brindis por los tanques! ¡Un brindis por los subordinados, por los soldaditos! ¿Ya estamos borrachos? Sigamos brindando hasta quedar inconscientes, sólo nos queda la esperanza de que todo sea un mal sueño.
Pero no lo es, y amaneceremos con un guayabo muy berraco.
De la igualdad, la neutralidad y otras utopías.
noviembre 3rd, 2009 § Dejar un comentario
Ensayo para Derecho Romano.
De la igualdad, la neutralidad y otras utopías
“Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas.”
“Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.”
“El hombre nace libre, responsable y sin excusas”
Jean-Paul Sartre[1]
La primera vez que me enfrenté a la idea de que la neutralidad no es más que una ilusión, mi mente estuvo a punto de colapsar.
El argumento era contundente, y sin embargo, no podía aceptar que un valor tan fundamental en lo que había aprendido de la sociedad era un imposible, una utopía, una ilusión de la humanidad.
Pero, en realidad, es una situación muy fácil de entender con el siguiente ejemplo: si uno va caminando por la calle y ve un atraco, ¿cuál es la posición neutral? No existe tal cosa, sí llamamos a la policía o si intervenimos en la escena, estamos tomando el lado de la víctima, y si nos quedamos quietos sin hacer algo, estamos beneficiando al ladrón.
Entendiendo que la neutralidad no existe, surge otra pregunta: ¿entonces por qué la profesamos?