Once in a lifetime

¿Qué tan a menudo encuentras la persona indicada?

Después de un día pesado en el colegio me he encontrado con una grata sorpresa al lado de mi Xbox 360, por fin había conseguido una película que he querido ver desde el año pasado: Once.

La historia es muy simple, y aún así, logra ejemplificar de una manera muy profunda las diferentes relaciones humanas. La película fué filmada en tres semanas, solo con dos cámaras en mano, un equipo muy pequeño y dos actores nuevos, sin embargo, es la mejor película que he visto este año.

Es un musical moderno, sin grandes y tontas coreografías, o momentos caricaturizados, solo dos personas compartiendo su pasión por la música y contando sus historias, conociendose de una forma poco convencional y secretamente enamorandose el uno del otro, son dos extraños que se cruzan sin conocerse en realidad, cada uno con su propia historia, su propia vida, sus propios pesos en el corazón, pero ambos humanos y ambos en el constante caminar que la vida les presenta.

La película es 60% música, y todas las canciones son hermosas, las letras unen los momentos de una película que parece una grabación de la vida real; Es una película creíble, sincera y sencilla, pero sobre todo, una película inspiradora.

Es fácil pensar al final que acabas de ver una anecdota de un amigo cercano, o un conocido, una historia más en nuestras vidas, pero sin duda alguna, es fácil salir con una sonrisa después de ver la película. Incluso, los créditos no son lo suficientemente largos para volver a escuchar todas las canciones, pero las que suenan son las mejores.

Vale la pena recordar “Falling Slowly”, canción ganadora del Oscar y que pertenece a está película.

¿Qué tan a menudo encuentras a la persona indicada? Quizás solo una vez en la vida.

[Jkrincon Out]

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Would the real Jkrincon please stand up

Bien, he vuelto, claro que no puedo decir sinceramente a donde he vuelto. Amo el mundo de los blogs, amo las posibilidades de expresión que el internet brinda y amo la máscara que nos regala, es una protección virtual que permite presentar distintas facetas, por supuesto, todo argumento es tan relativo en si mismo que depende de muchos factores para ser aplicado, quizás más adelante profundice en este tema (mi historia me dice que es poco probable hacerlo, pero espero probarme incorrecto).

¿Qué tengo para ofrecerte a ti, mi querido lector? Absolutamente nada, y al mismo tiempo, aprendizaje. Dudo mucho que mi verdadero yo salga a relucir en este espacio, sin embargo, muchos argumentos serán planteados, historias, puntos de vista, sentimientos, pasiones, que pueden no ser mias directamente (aunque, en su mentira el escritor se convence) pero si son de este mundo, observando y escuchando hay siempre algo para aprender. No escribo para que me leas, pero si lo haces estoy seguro de que algo tocará tú alma, no por mi ni mucho menos, sino por la vida misma, ese extraño cuento que todos tenemos que escuchar.

Review de Assassin’s Creed

Inicia con una idea llamativa que lo hace diferenciar de los demás, sin embargo, varios aspectos no le permiten ser un gran juego.

Puntuación: 7.5 de 10

La más reciente creación de Ubisoft intenta sonar como una atrevida historia que ataca los diferentes puntos religiosos y politicos de el siglo XII, unido con una interesante historia futurista y un mundo abierto para explorar a fondo, pareciera que este se llevaría todos los honores del 2007. Sin embargo, su fuerte inicio se pierde en una historia predecible, un final irritante y un modo de juego repetitivo hasta el cansancio.

La presentación de Assassin’s Creed es excitante, la primera vez que pones el disco en tu consola puedes ver una secuencia cinemática (antes de entrar al juego) con gráficas dignas de la nueva generación, el detallado escenario, los movimientos de tu personaje y la manera en que termina, unida con unos pequeños cortes de imagen que le dan su toque futurista, hace mucho más que vender el juego: pone las esperanzas muy arriba para lo que vendrá.
Sigue leyendo el review.

Quería

Quería escribirte una canción, al parecer no es suficiente la ilusión que encuentro en mi corazón.

Quería ser meliodoso, quizás causar un sentimiento, al parecer las palabras se cansaron de mis sueños.

Quería escribir un poema, uno rapido y hermoso como aquellos de antaño, al parecer sin rimas me he quedado.

Quería sonreir, al parecer los buenos momentos se extinguieron.

Quería ser feliz, al parecer era mucho pedir.

Quería ser sincero, al parecer las mentiras son más faciles de confesar.

Te quería a tí, al parecer eres de lo único que se escribir.

Quiero olvidarte…

No, en realidad no es lo que quiero, claro que desde aquel momento me adentre en un mundo donde no hay distinción de sentimientos, lo que quiero no concuerda con mis decisiones, todo es paralelo o quizá mis palabras no hacen mucho sentido, lo que quiero decir (entendiendo la ironía de hablar de un “querer”) es que no se lo que quiero, o no se si lo quiero, pues lo unico que quería nunca fué, ni será.

Ahora que juego a pensar me pregunto si en verdad eso era lo que quería, pudo haber sido un simple capricho…No, no hay necesidad de engañarme, si eras lo que quería, eras lo que soñaba, eras lo que día y noche añoraba, por tí mis poesías rimaban, en ti me inspiraba.

No, no quiero olvidarte, tengo miedo de que si te olvido se me aleje mi inspiración, mis escritos son tristes pero por algun motivo me hacen sonreir…Ellos me llaman loco, lo dicen porque no saben, no ellos no saben que cada palabra de mis relatos me forma una imágen, a veces son tus ojos los que siento mirarme de cerca, casualmente recuerdo tus labios, rojos y atractivos murmurando confesiones de amor; en ocasiones, cuando hago el intento de rimar y asemejar una canción, recuerdo tú cuerpo, bailando al son del espectaculo que la luna y las estrellas te ponían, siempre parecían felices cuando te veían bailar, yo soy feliz al recordar mientras mi corazón baila al compás de una ilusión. Ellos no lo saben, ellos no entienden mis letras, si lo entiendo para ellos no tiene sentido, solo son unas palabras hablando de incoherencias, quizá no me volveran a leer pero no es mi culpa, mi corazón no sabe escribir, o simplemente no le preocupa escribir, solo le preocupa recordarte, tal y como eras ayer.

Las lagrimas que estoy derramando no tienen nombre, no tienen dueño, no son de mi cuerpo, son de mi corazón, el pobre se está ahogando, cada mañana me dice que debo continuar, que debo seguir, pero el mundo no entiende que es el mismo mundo lo que menos me importa, de hecho el mundo como lo conocen no es mi mundo, mi unico mundo eres tú…No, no te puedo olvidar, prefiero sufrir una vida de recuerdos dolorosos a no poder recordar como eres, tus ojos, tus labios, tu cuerpo, tu hermosura, tus hechizos, tus palabras, no te olvidaré, no soy capaz, si te olvido me olvido de mi corazón, no es una opción.

Ahora en mi locura me pregunto si quizá ya te olvide, tambien me pregunto si existes en realidad…Si, existes, ¿Cómo lo se? Es sencillo, esta noche que mis lagrimas se escapan la luna sonrie como nunca, en algun lugar de este pequeño mundo estarás tú, bailando esa melodía que hechiza mis recuerdos y mis sentimientos.

Volar es cosa de sueños

Hace muchos años un humilde escritor solía escribir pequeños poemas que le vendía a la gente, tenía una pequeña tienda donde la gente lo solía visitar y, gracias a su habilidad, los escribía al instante, dejando fascinados a quienes lo visitaban. Un día inesperado, la tiendita cerró y nadie volvió a saber de aquel sencillo escritor, la gente lo creía muerto y pronto su hogar se dió al olvido, nadie recordaba al escritor, si estaba vivo, la gente lo había rondar por la casa y ocasionalmente salía a buscar herramientas, pero nunca hablaba con nadie, y según decían, no volvió a escribir.

Muchos años después el escritor me citó en su hogar, al entrar la casa se veía destruida por los años, el pobre viejo se notaba cansado y al parecer un dolor en el corazón no lo dejaba sonreir, sin mucho tiempo y muy aprisa me dijo:

“Un día, la mujer más hermosa que he conocido llegó a mi tienda, me pidió solo una cosa, me dijó que quería volar. Escribí cientos de poemas pero ningunó cumplió su cometido, decepcionada la mujer se tuvo que ir, yo no lo podía aceptar, su sonrisa era lo más hermoso que podía existir, tenía que ayudarla a volar. Todos estos años he estado trabajando, intentando construir unas alas capaces de levantarla de la tierra y cumplirle su sueño, sin embargo, he fracasado y mi vida ya está terminando, solo entregalé este papel y dile que lo intenté, con todas mis esfuerzas los intenté, pero soy un simple escritor, no se nada de alas ni de volar.”

Luego, al encontrarme con la mujer y ella leer la carta me enteré que solo era una frase, la cuál decía: “He muerto triste, pues yo sentí que volaba al verte sonreir, disculpa no poder devolverte el favor.”

Estrella

Me encuentro aqui escribiendo, buscando fantasías, jugando con mis sueños, construyendo ilusiones. Estoy buscando palabras, quiero construir oraciones, mis poemas buscan versos, versos que se pierden entre mis pensamientos. No encuentro forma de escribir, mis palabras se escaparon, se encuentran está noche a tú lado, recitando sus mejores poesías. Ya mi mente no se esfuerza, solo tiene un pensamiento, recuerda con suspiros tu sonrisa, añora con pasión tus abrazos, todo esto es porque está noche yo recuerdo, la niña más hermosa de este paraíso.

Recuerdo tu corazón, siempre digo que es una estrella caida del cielo, tú no me crees, lo que no sabes es que una noche, cuando lloraba con desconsuelo, vi por el cielo caer, flamante una estrella inspiradora, consigo se llevo mis penas y me dejó fuerzas, cuando segui su rastro me lleve una sorpresa, en realidad no era una estrella lo que me animó, eras tú a mi lado.

Se han quemado los papeles, las palabras no alcanzaron, intente escribirte algo, pero nada ha servido. Lo siento, debo admitirlo, cuando vi tu corazón comprendí que ninguna palabra seria digna de tanta belleza, te doy un papel en blanco que representa lo único que te puedo regalar: Mi corazón.

Princesa

¡Escuchad! ¡Escuchad! Es hora de celebrar, las estrellas se preparan, un espectaculo van a presentar. La luna, lenta y perezosa, se anima al ver tu rostro y su puesto busca con rapidez, usando su mejor vestido, para verte sonreir.
¡Escuchad! ¡Escuchad! Disfruta de la música, la orquesta está tocando la sinfonía del corazón, el cielo ya no es azul, está poblado de estrellas blancas y brillantes, todas espectantes, todas aquí solo por ti.
Escuchad, escuchad, ahora es un susurro hace presencia, ¡No te asustes! Mi princesa, descansa y pon atención, no es un fantasma, no es una sensación, es la brisa que con su sentimiento te esta cantando una hermosa canción.
¡Silencio! ¡Silencio! La función está por comenzar, relajate preciosa, el cuento aún no termina, en la mañana nuevos caminos te esperan, pero esta noche deja que la orquesta de el cielo te muestre su hermoso concierto, sueña, rie, siente el viento suspirar por ti, siente la luna brillar por ti, siente las estrellas cantar una canción y siente como tú corazón palpita por amor.

Adiós, adiós

¿Sienten el aroma del delicioso café que estoy preparando? ¡Vaya! ¡Tonterías! Disculpad mis tontezas, intentar que uno de tus sentidos se agudize a través del papel, ¡Vaya soquete! Es imposible que sintaís el dulce aroma del café, entrando por los poros de una cansada nariz, si, ese rejuvenecedor sentir de las fuerzas de la cafeína…
¡A quien engaño! No me gusta el café, lo detesto, hace ya muchas décadas que no he agarrado ni una sola taza. Como podreís ver solo intentaba producirós un sentimiento, quizá por eso nunca tuve éxito como escritor, me inventaba las sensaciones, nada de lo que escribí salía de mi corazón, solo de una mente que razonaba e imaginaba sentimientos, mis sentidos se la pasaban durmiendo mientras mi mente se extasiaba.
Puedo decir con certeza que nunca experimenté el amor, ¡ah! Pero que bellos poemas los que escribí, era tan fácil mentir que sin darme cuenta se convirtió en mi diario vivir, no he dado ni un beso en mi vida pero puedo describir ese acto con las más bellas palabras. Dulces primaveras, luna inspiradora, rosas que hablan y cuentan historias de amor, todo para siempre, ¡Todo basura!
Me perdonaran estoy algo exhaltado… ¡Me perdonaran! Dios mio aún me creo un buen escritor, mirate aquí tú gran iluso, escribiendo como si alguien te fuerá a leer, nadie lo hizo en toda tú vida, nadie lo hara ahora, sabes la razón, la conoces en el fondo, nunca lo aceptaste, nunca lo sabrás.
Estoy cansado, mi piel empieza a mostrar señales de vejez, poco a poco la muerte se va apoderando de mi, ¡Ah esa muerte! Siempre presente en mis historias, siempre dispuesta a separar corazones, siempre final, siempre perfecta. Toda mi vida escribí solo por la idea de llegar al final, todas las ideas que llegaban a mi cabeza se presentaban en la forma de un final perfecto, una muerte heróica, un beso pasional, unas últimas palabras sorprendentes, quizá esa fue otra de mis fallas, constantemente me encontraba con un principio y un final, pero no con una historia para rellenar… ¡Dios! Acabo de describir mi propia vida, recuerdo vagamente mi principio y presencio mi final próximo, pero no tengo una historia de por medio para contar.
¿Estoy generando lastima? No es mi intención, si recuerdo que una noche llegue a pensar que me tenía lastima, pero era otra ilusión de mi mente, todo para mi era una historia, incluso mi propia vida, pensaba que lo tenía todo controlado, pero como en todos mis escritos, no pasaba nada importante, todo era una farza, no habían sentimientos, no había pasión, no había nada, solo un poco de razón…De hecho, ahora que lo pienso, no creo que eso era razón, locura tal vez, no lo sé, no lo sabré.
Nunca en mi vida releí algo de lo que iba escribiendo, siempre me decía a mi mismo que era para conservar mi esencia, hoy en día me doy cuenta de que mi subcociente sabía que era un fracaso, ¡Maldito Freud! Incluso mi subconciente sabe que perdí mi tiempo, no se porque nunca me di cuenta.
Siempre me han fascinado las citas famosas, en mi adolescencia vivía leyendolas e imaginando cuando yo tendría mi propia página de citas, todas famosas, todas admiradas por otros adolescentes, ¡Vaya prepotencia! Incluso escribí lo que diría mi epitafio, era algo como “Aquí yace el cuerpo de un hombre, pues su pasión y su espiritú viviran por siempre”… Ahora que lo pienso sería más fácil poner “Estorvo hasta en mi lecho de muerte quitando espacio para alguien mejor”, ni sentido del humor tengo, nunca intenté hacer comedia.
Me estoy alargando mucho y eso lo se por la combinación de ideas que me vienen a la cabeza, nadie leerá esto y me cansa escribir, siempre me ha cansado pero por algún motivo seguí adelante, probablemente ese fue mi mayor error.
¿Un consejo? No lo sé, lo mejor que podría decirles esque de nada sirve tener todo en la cabeza, se debe experimentar, vayan, amen, lloren, rían, sufran, mientan, sean honestos, sean rebeldes, hagan lo que quieran pero nunca se les olvide vivir, después de todo la vida si es una historia, y es de cada uno, solo nosotros decidimos que hacer con ella. Aunque pensandolo bien tengo un mejor consejo: Nunca lean un libro mio.
Nunca tuve un verdadero amigo, siempre pensé que la muerte sería mi mejor amiga (notesé como le doy una caracterización femenina), pero hasta ella me traicionó, me ha dejado esperando más de lo necesario, no la culpo, probablemente tenga otros amigos más importantes que yo, pero no la voy a esperar más, siempre soñé con decirle “Muerte, mi querida amiga, por fin me haz alcanzado”, pero como todos mis sueños quedan en el olvido, hoy, en mi último momento de vida, debo cambiar mi frase, solo debo decir: “No te preocupes mi querida amiga, después de todo, si se quiere algo bien hecho lo debe hacer uno mismo”.