Ojalá que no te acordés de mi

diciembre 26th, 2009 § 12 comentarios

Mi muerte fue magistral, un espectáculo. No fue aburrida como la de aquellos que yacen en una cama y se despiden de este mundo entre sueños e incoherencias; ni tan poco climática como la de quienes son seducidos por la muerte, que les atraviesa una disparo en el corazón (cualquier similitud con el amor no es coincidencia).

Después de un violento forcejeo con el viento obtuvimos nuestra última victoria, penetramos las líneas del ejército gris que combatía con infalible determinación, y el avión, como recién nacido, saltó imponente para presenciar el paisaje más hermoso de todos: un desierto de nubes, con el viejo sol en el horizonte…yo sólo podía imaginarme, con sorprendente serenidad, cómo se vería la escena de perfil: el avión parecía una bailarina, dando la última voltereta antes de clavarse en un mar de eternidad; la pirueta perfecta delineando la curvatura del sol, la perfección del momento, la calma antes de la tormenta.

Todo estaba en un silencio perfecto, ni los pensamientos se escuchaban, todos mirábamos, nos deleitábamos con ese instante de perfección, parecía que el tiempo se hubiese sentado a observar ese momento con nosotros. Fue un instante, uno chiquito, que nos sirvió como la mejor de las despedidas, el mundo mostrándonos su belleza por última vez, por primera vez.

Y entonces el colapso. El inicio del fin, del gran final, la tormenta. Y vaya tormenta la que se desató.

Dios probablemente estaba mirando la escena, el mejor entretenimiento que su perversa creación presentaba esa tarde.

Las explosiones de los motores, dos, marcaron el inicio de la maravillosa y frenética música de fondo. Todos gritaban mientras sus pensamientos los atropellaban, pero eran gritos melodiosos, acordes con el momento. Un bebé empezaba a llorar. Otro le hacía coro. A mi lado respiraban agitadamente, contando los suspiros. Las pestañas sonaban, tenían un chasquido peculiar cuando se juntaban con la humedad de los ojos. Yo sólo sonreía, disfrutaba del vertigo en mi estómago, y, por supuesto, pensaba en ti. Caíamos libremente, o mejor, secuestrados por la gravedad.

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Una luz en el sendero oscuro

julio 25th, 2009 § 2 comentarios

Llueve intensamente. Me gusta sentir como las gotas de agua acampan en cada rincón de mi cuerpo. Debería hacer frío, al principio sentí frío…supongo que mi piel ya está insensible. El cielo está completamente nublado. La tormenta se escucha a lo lejos, debe ser Dios castigando a la tierra por dejarse mangonear tanto del hombre. Me gusta ese sonido. Al parecer todo me gusta en los momentos de caos.

Estoy en un lugar conocido. Es un famoso club de mi ciudad natal. Aunque, honestamente, no recuerdo como llegué aquí, ya es tarde y sólo estoy yo con la tormenta, o la tormenta conmigo, como suene mejor. Reconozco estas escaleras, las he recorrido (y corrido, y caminado, y saltado) desde que era pequeño, llevaba tiempo sin pasar por aquí. A lo lejos se escucha otro rayo golpear a la tierra, Dios debe estar muy furioso esta noche, pero no lo culpo, todos tenemos que desahogarnos, ¿no?

¿Hacia donde voy? No lo sé, ¿debo saberlo? No creo, hoy no entiendo nada, no siento nada. Hoy mis sentidos me abandonan. Los relámpagos son sólo luz, se han divorciado de los truenos. Mi piel ya no siente a la lluvia. Tengo la nariz tapada, o eso creo, así que tampoco percibo olor alguno.

Mis labios se mueven, estoy gritando en silencio. Todas las fuerzas de mi cuerpo están dedicadas en gritar y no logro perturbar al silencio. Si estoy sordo, ¿cómo sé que no estoy gritando? Simplemente lo sé, lo siento. Ningún sonido nace de mi boca, yo, el hablador, el poeta, el mentiroso, el abogado, me he quedado sin palabras.

Estoy atrapado en la insensibilidad del silencio. Estoy agonizando. Veo claramente a una mujer vestida de negro. ¿Será la muerte? No, no puede ser tan hermosa, tan celestial. No es la muerte. Intento enfocar mi visión entre tanto caos. Solloza. Sufre. No veo muy bien, pero sé que lleva una pena muy amarga en el corazón, algo indescriptible. Gracias a Dios me quedé sin palabras porque me sentiría muy frustrado al no poder comprender ese dolor.

Es mi madre. La que llora emulando a la tormenta, la que sufre sin esperanza alguna, es mi madre. Sentada frente a la piscina en la que aprendí a nadar está observando una fotografía. Mi fotografía. Uno de los pocos recuerdos que quedan de cuando podía sentir (y disfrutar) como las gotas acampaban en cada rincón de mi piel; cuando podía perderme horas embriagado en el aroma de una hermosa mujer; cuando podía gritar sin tregua en protesta de las injusticias de este mundo; cuando podía escuchar palabras inspiradoras; cuando podía ver a mi madre llorando, extrañándome; cuando estaba vivo.

[Jkrincon Out]

Introducción (I)

abril 30th, 2009 § Dejar un comentario

Introducción a “Sueños Mentirosos”, un libro que contiene la recopilación de mis mejores escritos.

Varios años han sido sepultados desde la noche en que decidí empezar a mentir. En el principio todo era depresión; mis palabras eran un rústico platillo de lagrimas, gritos desesperados y depresiones acentuadas por el doloroso hecho de no tener motivos para quejarse. Sí, lo peor que le puede pasar a un adolescente es encontrar estabilidad en una época donde las hormonas y las ideas se encaminan al radicalismo. No era el más guapo o popular, por eso nunca gocé de muy buena autoestima (veran, soy en extremo competitivo). Sin embargo, mi inteligencia y moderada socialidad evitaba que cayera en el rango donde sentir pena por uno mismo se vuelve aceptable.

Entonces, no era el putas boy de la pradera city, pero tampoco era el rechazado a quién nadie le prestaba atención. Justo cuando deseaba entregarme a un radicalismo revolucionario y desafiar al mundo con mis palabras, encajaba perfectamente en el status quo de la sociedad. En otras palabras, estaba jodido.

Por supuesto, entiendo que esa situación evitó posibles traumas o dolores que marcarían mi vida para siempre, pero eso no me interesaba. Si no podía ser el mejor en la escala social, al menos sería el cabrón más inteligente y sagaz, quería que mis palabras manipularan -aunque, en ese entonces, prefería decir inspiraran- sentimientos a mi antojo. Tenía una sola certeza en la vida: mi vehículo al éxito eran las palabras.

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En silencio.

abril 2nd, 2009 § Dejar un comentario

[9:00 p.m, 2009]

En el ruido de la sociedad nadie tiene tiempo para escuchar el golpe de una puerta al cerrarse. Cauteloso camina un soñador con la cabeza baja, la mirada en el suelo y unos cuantos sueños rotos. La primera vez que había cruzado esa puerta prometió no usarla al salir.

Pero, fue imposible.

Todo sigue igual en la ruidosa sociedad, mientras que por el callejón oscuro un miedoso escritor camina en silencio, después de haber salido por la puerta de atras.

[Jkrincon Out]

Por la rendija

marzo 24th, 2009 § Dejar un comentario

rendija

(cc)PiLoTiTo

Cuando tomo una ducha por las noches, me gusta cerrar la puerta del baño y apagar la luz. De esta forma, la única iluminación visible es una tenúe luz que se filtra por la rendija de la puerta, nada significativo.

La oscuridad es total. Estoy, literalmente, ciego ante un mundo de agua cayendo y música lejana. Todos los sentidos se agudizan mientras hago el ejercicio de identificar los componentes de mi alrededor.

Sin embargo, la sensación de curiosidad se esfuma cuando mis ojos comprenden que están completamente abiertos y lo unico que ven es una oscuridad total. Todo es negro, un mundo sin colores, un mundo sin vida, un mundo lleno de miedo.
(…)Sigue Leyendo.

Un Mundo Azul

marzo 15th, 2009 § Dejar un comentario

Mi más reciente historia. Llevaba muchisimo tiempo sin escribir historias, así que estoy un poco oxidado.

Nadie lo entendería, por supuesto. Era díficil imaginar como alguien, en la era de la tecnología, de Facebook y toda esa basura, siguiera escribiendo en una vieja máquina de escribir.

-Chatarra- es como la describe todo quien la ve.

-Me explicas…-alguna vez le pregunté-¿por qué aun usas una vieja máquina de escribir?-
Vamos, ¿Qué esperas? Sigue leyendo.

Antes que salga el sol.

septiembre 20th, 2008 § 2 comentarios

-¿Has tenido esa extraña sensación en el pecho? Es…un miedo, es la realización de la inminencia del mañana, de aquello que veías tan lejos…

 

En la oscuridad se escuchaban los apresurados pasos en todas direcciones, trabajando sin tregua y preparando todos los detalles.

 

-No es miedo, es ansiedad.-

 

Lo había dicho sin mirarlo, él lo sabía pero era irresistible observarla de perfil; Le fascinaban sus ojos cuando se alejaban, cuando se fijaban en el infinito horizonte y dejaban salir todo lo que ella llevaba en su interior, muchas veces había encontrado todas sus respuestas con tan solo mirar sus ojos. Era hechizante.

Sigue Leyendo.

Tengo un problema, doctor

junio 16th, 2008 § 5 comentarios

-Doctor, estoy escuchando voces-

Era tarde, la luz del sol se atenuaba con el pasar de los minutos y el cansancio se evidenciaba en el rostro del doctor, había tenido un largo día.

-Cuenteme. ¿Qué le dicen esas voces?-

-Son…sentimientos. Hablan de mis pasiones, me aconsejan en momentos de euforía, me piden que me libere y me deje llevar por el momento. Son bien intensas.-

-Es común que las personas tengan una especie de mecanismo de defensa, en su caso supongo que se esta expresando en voces. Cuenteme. ¿Qué hace para evitar que las voces lo convenzan? ¿Alguna especie de ritual?-

Una pequeña sonrisa atravesó el semblante del paciente.

-¿Rituales? No doctor, no necesito ninguna especie de ritual. Con la voz de mi razón me basta para controlarlas-

-¿Alguna vez les ha hecho caso?-

-Cuenteme, doctor. ¿Cree usted justificable el asesinato de unos pocos por el bien de muchos?-

Sigue leyendo.

En el fin del mundo…

mayo 19th, 2008 § 2 comentarios

Perdiendo el último vuelo hacia el cielo.

“Ein unnütz Leben ist ein früher Tod.”
“Una vida sin propósito es una muerte prematura.”
¹
Johann Wolfgang von Goethe

El silencio en el salón de clases es casi sepulcral, el vacio es vagamente interrumpido por la presencia de un pequeño y distraido niño, su cabellera rubia deslumbraba gracias a la rojiza luz que entraba por las ventanas, su cuerpo delataba una corta edad pero en sus ojos no había rastro de inocencia alguna, de hecho, eran unos ojos profundos y dolorosos, incapaces de llorar e inclusive, incapaces de sentir.

Escribía sin coherencia alguna una serie de palabras, casi dibujadas en una pequeña libreta; Su mente se alejaba de este mundo mientras sus oidos se deleitaban bajo la protección de dos grandes audifonos, no existía nada más, solo su música y sus letras.

Por supuesto, podría decirse que la soledad era endemica en el territorio dominado por el corazón del niño, variando con las estaciones y con el tiempo, bailando al compás del viento con una luna soñadora y hechizante; La soledad no significa estar solo², ¿Mal acompañado? No lo creo, el problema radica en los efectos secundarios que la rutinaria enfermedad trae consigo pero, como todo en esta vida, es a juicio del lector el catalogarlos de dañinos o beneficiosos.

¿Se es solitario cuando uno quiere serlo? La verdadera inquietud, simplemente planteada, conformaría algo como ¿Cómo sabemos que queremos estar solos? Solos y soledad, por supuesto, en el sentido personal de la palabra, el mundo está lleno de idiotas para acompañarnos, pero el cuerpo no solo se encarga de proteger a nuestro corazón de agentes patógenos naturales, también sirve de refugio para aquel loco sensible y débil, tímido y que necesita la oscuridad para trabajar plenamente en sus funciones.

Sigue Leyendo.

Un momento de silencio.

mayo 7th, 2008 § 4 comentarios

Imagen de zakkite

Esta noche me quiero olvidar de que la luna terminará ocultandose, quiero pensar que el reloj se ha cansado y se tomará un tiempo libre, deseo darte un abrazo que dure para siempre y poder robarte furtivamente unos besos que te mantengan enamorada.

Quisiera que los días se confundieran con las noches a tu lado, envejecer perdido en la oscuridad de tus ojos, sentir palpitar tu corazón al mismo ritmo que el mio, verte sonreir mientras susurras tus sueños con las estrellas.

Esta noche quisiera olvidarme del mundo, o mejor aún, quisiera estar contigo para siempre y convertirte en mi mundo sonriente.

[Jkrincon Out]

¿Dónde estoy?

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