Noviembre 16, 2009

Sueño las fantasías que sólo ciertas sonrisas comprenden, suspiro esos momentos que mi mente recrea con ilusión, canto las canciones que defienden mi causa y juegan con la poca esperanza del pesimista…escribo, escribo porque es lo único que tengo de ti: mis palabras describiéndote.

Ensayo para Derecho Romano.

De la igualdad, la neutralidad y otras utopías

“Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas.”

“Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.”

“El hombre nace libre, responsable y sin excusas”

Jean-Paul Sartre[1]

La primera vez que me enfrenté a la idea de que la neutralidad no es más que una ilusión, mi mente estuvo a punto de colapsar.

El argumento era contundente, y sin embargo, no podía aceptar que un valor tan fundamental en lo que había aprendido de la sociedad era un imposible, una utopía, una ilusión de la humanidad.

Pero, en realidad, es una situación muy fácil de entender con el siguiente ejemplo: si uno va caminando por la calle y ve un atraco, ¿cuál es la posición neutral? No existe tal cosa, sí llamamos a la policía o si intervenimos en la escena, estamos tomando el lado de la víctima, y si nos quedamos quietos sin hacer algo, estamos beneficiando al ladrón.

Entendiendo que la neutralidad no existe, surge otra pregunta: ¿entonces por qué la profesamos?

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Un ensayo para mi clase de Derecho Romano.

Adolescencia, depresión y falta de mujeres: la demanda contra Axe

Siendo honesto, en la pubertad no era un niño feo, pero había un par de características que me alejaban de la categoría de los agraciados. Mi nariz era de un tamaño poco proporcional al resto del rostro, y durante mucho tiempo estuve variando en las categorías de gordo y flaco, nunca un muchacho atlético, nunca un muchacho de los que paran tráfico.

Además, desde pequeño me formé como un niño silencioso y pensativo, tan pensantivo que por mucho pensar he dejado de vivir varios momentos importantes en la vida. Así que, como ya habrán deducido, no era un chico muy popular, y mi marcada tímidez era un defecto en la época de conocer chicas, y de empezar a salir en grupitos mixtos (amigas y amigos).

Fue durante este panórama que, en una tarde cualquiera, me encontré con una propaganda que anunciaba un producto llamado Axe. Lo que cautivó mi atención fue ver como mujeres extremadamente deseables (pónganle una falda y una peluca a un palo de escoba, y ya verán las ideas que le provocarán a un adolescente hormonal) perseguían al protagonista del comercial, quién usaba Axe.

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(:

Octubre 10, 2009

Si lo necesitas, seré tu caos -o tu tranquilidad-; diré las palabras que quieres escuchar -o te desengañaré por completo-; encarnaré el personaje que desees -tu mayor miedo, tu gran pasión, tu marioneta, tu titiritero- y tu voluntad se cumplirá…pero, después de qué me pidas fingir por el bien de tu sonrisa, no me pidas mi corazón, él no sabe actuar.

¿Jugamos?

Agosto 14, 2009

Y a veces juego a que me duele el alma, y a veces siento que en realidad se quiebra, y por momentos siento seguridad, pero luego todo se desvanece…

…y como poeta, que no me hablen de ilusiones, ni me mencionen a cupido, o a sus secuaces…y que no me hablen de verdades, o mentiras, de traiciones y amores…

…¿y entonces? Entonces nada, no hay más que contar, tu seguiste tu camino, y yo te miré marcharte…tu sin darte cuenta de mi presencia, yo con mis intenciones frustradas…

…y entonces ni la música, mi música, sirve…

…¿y que me queda, al final del día?…

Ah, eso es lo lindo. me queda tu recuerdo, y me queda mi falsa ilusión, y me queda tu inspirador aroma, y me queda ese gusano extraño llamado esperanza…y soñaré contigo…y en mis sueños te detendré, te pediré que me acompañes, te escucharé con mis ojos fijos en tus palabras, en tu alma…

…¿y luego? Despertaré, sonriendo, pensandote…y querré que me hablen de cúpido, y de sus secuaces, y de traiciones, y de amores, y de felicidad, y de ti, en especial de ti, de tu sonrisa, de tu mirada, de tus labios, de tu corazón…

…y te veré pasar, y tendré otra oportunidad…

Agosto 9, 2009

lampara

(cc)Lady-Mystica

Me pica el corazón y no hallo forma de rascarme. El silencio me ataca, no quiero silencio, silencio cabrón, silencio canson, silencio ruidoso, maldito silencio.

Pero tampoco quiero ruido, no quiero oír voces, no quiero que vengas y me digas lo que mi mente ya sabe, no necesito que lo digas, hace tiempo pasó esa discusión. ¿Qué se le dice al suicida que conoce todas sus razones para seguir con vida? Que la muerte es peor, por supuesto.

Y entonces las paredes se acercan cada vez más. Y mi pecho ya no siente. O siente tanto que ya no se queja. Que lindo, ha superado a su dueño. Y se acercan, cada vez más, me quieren abrazar, un abrazo eterno. ¿Se imaginan morir aplastado por cuatro paredes? Sería muy perturbante ver a un “cubo” humano. Sólo en las comiquitas y en la imaginación.

Los mundos chocan, las sonrisas se alejan pero las lagrimas no vienen. Entonces [sí] estamos jodidos. En ese momento donde no hay tristeza ni felicidad, donde hay la nada, la neutralidad, la inmediatez, la desesperación. Es más doloroso no sufrir que sufrir.

Yo creo que ese es el problema con la mayoría de los depresivos. En realidad no sienten nada.

Yo, por mi parte, no propongo nada nuevo, ni escribo nada coherente. ¿Aún me lees? Gracias, de verdad, gracias, sin ti mis palabras no existirían. Eres mi único amigo, o lo serás en un futuro.

Y el problema de abrazarme con las paredes es ver como la ventana se rompe. Y el paisaje se quiebra. Y las voces se callan. Y el silencio hace ruido. Y la muerte me asusta. Y la falsa soledad ataca. Y la poesía no sirve. Y las palabras se agotan. Y los lectores se alejan. Y el mundo no cambia [sigue sabiendo a mierda]. Y mi corazón sigue picando. Y yo no hallo como rascarlo.

[Jkrincon Out]